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A la mayoría de niños, les agrada los juguetes que hacen ruidos, cuanto más se perciba esta sensación, será mucho mejor. Por ejemplo, cuando son bebés, los sonajeros son las elegidas, ya sea por el sonido o por la estimulación táctil.

Juguetes musicales

Xilófono de juguete

La estimulación auditiva resulta beneficiosa para el desarrollo de los bebés, pero hay que tener en cuenta, el límite de la intensidad de los sonidos. Los bebés prefieren los colores intensos, brillantes, objetos o juegos que se muevan o proyecten ruido, por ello se les coloca juguetes móviles y musicales en la cuna, para llamar su atención y poder distraerlos. Esto contribuye también a construir la noción de causalidad en el niño.

A partir de los dos años de edad, las canciones infantiles llaman la atención de los niños, los ruidos despiertan mayor interés, los instrumentos musicales de percusión, como panderetas, batería y xilófonos son de mayor atracción, así también, el ruido de los teléfonos, de las cajas registradoras, las sirenas de los coches de bomberos, de policías o ambulancias.

Un riesgo para los niños, puede ser la estimulación auditiva en exceso. Por eso hay que tener cuidado con los juguetes que contienen alto nivel sonoro, representando un verdadero peligro. Los padres deben estar atentos al momento de adquirir un juguete musical, comprobando si cumplen con los estándares establecidos. De lo contrario, estaremos frente a un cuadro de exposición a ruidos intensos, que podrían causar lesiones permanentes en el oído. Además, los adultos siempre deben supervisar los juegos de los pequeños, para mayor tranquilidad

   

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