Compañía
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Jugar a solas con juguetes cuando se es un niño tiene sus beneficios. Si bien la presencia de los padres es muy importante, es favorable darle su propio espacio y dejarle de vez en cuando solo, al menos por un breve lapso, para permitirle que halle entretenimiento por sí mismo.

Jugar solos les permite entre otras cosas, ser más independiente, más autónomo, y fomenta su creatividad e imaginación.

Juego individual

Niño jugando solo

Sin embargo, es común en niños menores de dos años, sentir que no pueden jugar sin la compañía de un adulto. Esta actitud es perfectamente normal, no obstante, debe favorecerse que, poco a poco, el niño aprenda a jugar sólo. Y es que, por más pequeño que sea el niño, se le debe ir enseñando que el padre no puede estar junto a él todo el tiempo.

Jugar a solas con sus juguetes es una gran oportunidad para los niños. Les permite dar rienda suelta a su imaginación sin temor a ser observados, desarrollar su creatividad y ser mucho más autónomos. Además, les ayuda a explorar lo que se encuentra dentro de su entorno.

¿Qué ocurre pasa cuando el adulto interviene todo el tiempo? Entonces, el niño pierde su curiosidad natural por descubrir nuevas cosas y se vuelve un ser pasivo.

¿Qué ocurre cuando el niño juega solo con los juguetes? Según los especialistas, ocurre todo un proceso en el que el pequeño organiza su propia estructura para salir airoso del juego. Durante esta etapa, el infante descubrirá para qué sirve determinado juguete, cómo funciona y cómo puede relacionarse con él. De esta manera, el niño no sólo obtiene experiencias nuevas, sino que además vuelca sus emociones internas y se comunica con su yo interno. Esto permitirá a los padres conocer más del pequeño. Leer el resto de este artículo ⇒