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curiosidad

El juego es la actividad del niño que permite que se forme y prepare tanto a nivel físico como intelectual con el objetivo de conseguir una madurez y capacidades apropiadas para hacer frente a la vida adulta, seria y con dificultades.

Se puede describir el juego como la respuesta del niño a un instinto natural, a través del juego, el niño satisface su necesidades de relación con el medio y sus semejantes, cogiendo, mirando y experimentando con todo lo que le rodea.

El motor básico que alimenta el juego del niño es la curiosidad. La necesidad de conocer y comprender todo conduce al niño a una aproximación con las cosas que le rodean, permitiéndole así conocerlas y entenderlas con su mente.

Juego

El juego en los niños

El juego tiene sus orígenes más allá de la cultura, tradición y la costumbre. Más bien responde al instinto natural y a la necesidad de comunicación del niño. No obstante, la cultura y la tradición sí han marcado el papel del juego en el niño, atendiendo a cuestiones decisivas como: a qué jugar y cómo jugar. Leer el resto de este artículo ⇒

 

Un juguete como artículo, es un objeto muy ligado al niño. Un objeto del que aprende, con el que explora y reconoce su entorno en comparación de la naturaleza que lo rodea. Dada la importancia de este peculiar instrumento en la vida de los más pequeños, a la hora de hacerles un regalo, que mejor idea que orientar su proceso natural de reconocimiento mediante el juego, alcanzándoles un instrumento que amplíe su percepción del mundo. Un arma valiosa disfrazada de juguete, que como el Microscopio Edu Science, además de divertir, enseña. Una opción, que sin lugar a dudas, se perfila antes de su elección, como una de las más provechosas.

Microscopio Edu Science

Microscopio Edu Science

Y es que la curiosidad muchas veces nos lleva a reparar en detalles muy simples, que en muchos casos resultan ser el eslabón que permite comprender la naturaleza misma de un fenómeno o de un objeto. Menudo problema que enfrentamos cuando nuestra minuciosidad nos lleva a reducir el campo de nuestras exploraciones, descubriendo en el camino que nuestra curiosidad por conocer la materia natural, nos enfrasca en un mundo nuevo, de pequeñas magnitudes que nos cautivan con su detalle que a simple vista el ojo humano no alcanza a percibir.

 

 

 

El microscopio nace entonces como invento en el siglo XVII, producto de una casualidad al experimentar con lentes, pero carecía de buena definición en las imágenes. Durante toda esa época se precisaron estudios que concluyeron en un aparato de mayor definición y mejores resultados. Es así que este instrumento se convirtió en la estrella de los laboratorios de ciencias naturales, permitiéndole al ser humano ver por debajo de su umbral mínimo de visión, que bordea la décima de milímetro. Así también el microscopio se convirtió en principal apoyo de otras aplicaciones de los estudios, como la medicina, la ciencia forense, la arqueología, la geología y la electrónica.

 

Este simple juguete significaría ahora, la más amistosa invitación al mundo de la ciencia y una iniciativa de los padres a demostrar que el mundo intelectual es bastante divertido. Aunque es un objeto exclusivamente diseñado para niños, el Microscopio Edu Science, es en realidad lo que dice ser. Nos permite ver la naturaleza a partir del uso de sus 3 tipos de lentes de aumento: 100, 450 y 750. Es básicamente el diseño lo que lo convierte finalmente en un juguete, ya que es capaz de mostrar hasta los glóbulos rojos de una gotita de sangre o la estructura tubular de un cabello. Viene en conjunto con un kit de accesorios, dentro de una maleta, que permiten que sea más fácil la recolección y selección de objetos para ser examinados. Dicho sea de paso, este producto alienta la etapa más rica del método científico: la observación.

 

Finalmente, no está de más advertir a los padres, que si bien es cierto este juguete puede resultar muy motivador y provechoso, hay que supervisar el uso de éste, ya que el afán de explorar de los niños puede ir sobre nuestro propio cuidado. Como este artículo está dirigido a niños entre 5 a 12 años en promedio, estos pueden intentar algo que les haga daño a la hora de conseguir las muestras, asunto que de hecho puede evitarse con un control adecuado de parte de los padres. De todos modos un juguete de este tipo, que aliente al niño a razonar, reconocer y comprender su mundo, será provechoso no solo para ellos, sino para todos nosotros, ya que son los futuros hombres de mañana.